24.2.15

Tortura en México se vuelve práctica institucional y fuera de control

Población no confía en las instituciones públicas y en el gobierno federal.
Según encuesta reciente de Amnistía Internacional, el 64% de la población mexicana teme ser torturada si estuviera bajo custodia de la policía. En 2013, fueron 1.505 casos de denuncias de tortura y malos tratos en el país, representando un aumento del 600% en comparación con el año 2003. ¿La tortura sería entonces un medio necesario y aceptable para obtener información y proteger a la población? El 67% de los mexicanos cree que no.
De acuerdo con la directora del Programa Regional de Amnistía Internacional para América, Erika Guevara Rosas, "la policía y los soldados de México están tan desesperados por encontrar a alguien a quien culpar de los delitos cometidos por bandas sin escrúpulos que no parecen pensárselo dos veces a la hora de detener a una persona y extraerle una confesión a toda costa. No parece haber límites.”
La mayoría de las detenciones en México se practica sin orden judicial
La mayoría de las detenciones en México se practica sin orden judicial.
Se calcula que desde 2006 más de 100 mil personas fueron muertas en actos violentos relacionados con la delincuencia organizada y con operaciones del ejército y miembros de la marina en la guerra contra el narcotráfico. Por lo menos 23 mil están desaparecidas, de acuerdo con datos oficiales. Miles de comunidades fueron desplazadas por la violencia creciente.
La tortura es una herramienta utilizada frecuentemente durante las investigaciones policiales y operaciones militares como forma de obtener informaciones y confesiones de presos y personas detenidas, simplemente por estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. La mayoría de las detenciones en México se practica sin orden judicial. Es el caso, por ejemplo, de Rogelio Amaya de Ciudad Juárez (Chihuahua-México), que el 11 de agosto de 2010 conjuntamente con otros cuatro amigos fueron detenidos repentinamente con violencia y tuvieron que confesar, bajo tortura, que eran parte del cartel La Línea para ayudar a instalar un carro bomba que mató a dos agentes de policía.
Rogelio Amaya con su familia
"Yo siempre les dije que no había participado en lo del coche bomba, pero nos seguían golpeando y torturando. Luego tuve que padecer tres años y siete meses por esa acusación. Tres años y siete meses alejado de mi familia, sintiendo mucha impotencia. Sin poder ver crecer a mis hijos. Fue muy doloroso”, se desahoga Rogelio.
En entrevista con Adital, el Padre Jesús Mendoza Zaragoza, de la Provincia de Acapulco (México), comenta sobre el contexto de violencia institucional existente en el país y la actuación de los órganos públicos.
Sobre el empleo de la tortura en las operaciones policiales y militares como instrumento de represión de las instituciones públicas mexicanas, Zaragoza evalúa que la tortura todavía sigue siendo una práctica común de las policías y de las autoridades que tienen a su cargo la procuración de justicia en México y, especialmente en el estado de Guerrero. Tortura psicológica y física se emplean sobre todo contra detenidos que provienen de la lucha social. Y, hasta el momento, no hay visos de que se detenga esta práctica ni con legislaciones adecuadas ni en las prácticas de investigación del delito.
El Padre Zaragoza afirma que la Iglesia ha denunciado la práctica de la tortura, pero aún faltan acciones contundentes para exigir una solución
El Padre Zaragoza afirma que la Iglesia ha denunciado la práctica de la tortura, pero aún faltan acciones contundentes para exigir una solución.
Por atrás de ese contexto de violencia institucional, el Padre afirma que lasinstituciones cooptadas por la corrupción, que no están orientadas a la justicia sino a proteger intereses ajenos incluidos los de los cárteles de la droga. Zaragoza destaca que hay un sistema de justicia carente de profesionalismo y de cualquier sentido de los derechos humanos. Estas instituciones cumplen más objetivos políticos que tareas de procuración y administración de justicia
El combate a la tortura en el estado de Guerrero ha sido débil e insuficiente. Sobre las acciones de los movimientos sociales y pastorales, Zaragoza agrega que hay organizaciones sociales como el Colectivo contra la Tortura e Impunidad que lo tienen en su agenda y han movilizado a otras organizaciones para visibilizar este problema y promover una legislación adecuada para impedir que se agrave esta situación. La Iglesia ha denunciado, en algunas ocasiones, esta práctica pero no ha tenido acciones contundentes para exigir una solución de fondo.
En la visión del sacerdote, la población tiene una gran desconfianza y, hasta, desprecio hacia las policías que, en su mayoría, no son profesionales ni respetan los derechos humanos. Hablo, de las policías municipales y estatales, y de las policías ministeriales, sobre todo. También las policías federales y los militares han cometido abusos en su lucha contra el narcotráfico. Es más, la gente no denuncia por temor a represalias.
Entre los métodos más utilizados de tortura se encuentran: la semiasfixia, golpizas, simulaciones de ejecución y desapariciones forzadas, violencia sexual, amenazas de muerte, choques eléctricos y amenaza contra las familias de los detenidos. Según la encuesta de Amnistía Internacional, la mayoría de las detenciones en México es practicada sin orden judicial, bajo la alegación de flagrante. En 2013, de las 47.619 detenciones por delitos federales, 42.080 fueron ejecutadas sin orden judicial.
La tortura es empleada también para humillar, castigar, imponer temor y obtener dinero mediante extorsión. Las autoridades han ignorado y hasta incluso permitido, tácitamente, la tortura y los malos tratos, considerando la estrategia como necesaria. En los últimos años, los cárteles se han aliado con funcionarios públicos, lo que representa un desafío para la justicia.
CristinaFontonele

23.2.15

El concepto de libertad en las ideas anarquistas

La libertad es, para la filosofía anarquista, su tema central; de ahí que se haya dado en llamar libertaria. Para el anarquismo, la libertad constituye una conquista vital y social; la cuestión no es tanto que el ser humano sea libre de forma innata, sino que precisamente encuentra los caminos para ejercer su libertad porque es la característica primordial de su existencia.

Al margen de lo que pudieran pensar los anarquistas decimonónicos, la evolución de las ideas libertarias muestra una filosofía más vitalista que idealista, su concepto de la libertad no es abstracto sino marcado por una serie de valores concretos situados en un mundo en constante devenir. En la línea del pensamiento de Albert Camus, es el ser humano, también en la vida social, el que se muestra capaz (o no) de otorgar sentido a su existencia; la vida queda marcada para el anarquismo, en suma, por un esfuerzo constante de liberación. Insistiremos en que ese esfuerzo se muestra condicionado por multitud de fuerzas externas, de ahí que la lucha por la libertad pasa por la instauración de una sociedad no represiva que permita su crecimiento. Hay quien ha definido, y no podemos estar más de acuerdo, el anarquismo como una práctica de liberación (Formas y tendencias del anarquismo, Rene Furth). No se cae en ingenuidad alguna, se es consciente de que el individuo puede caer, y lo hace demasiado a menudo, en una inercia contraria a todo compromiso liberador; un motivo más para insistir en un concepto positivo de la libertad, en la construcción de una sociedad con las condiciones adecuadas para ejercerla.

Como ya se ha insistido numerosas veces, la libertad anarquista nada tiene que ver con la preconizada por el liberalismo, más propia del individuo aislado y necesitado para ejercerla de la explotación de sus semejantes y del privilegio económico. Recordemos, una vez más, las palabras de Bakunin: "La libertad sin socialismo es el privilegio, la injusticia. El socialismo sin libertad es la esclavitud y la brutalidad". Antes de eso, el propio Proudhon ya dijo que la libertad aislada, sin vida social, produciría "aún menos sociedad que bajo cualquier otro sistema". La libertad del anarquismo va estrechamente unida a la solidaridad, al apoyo mutuo; la libertad personal, la autonomía individual, no se relega nunca, se elude toda coerción, pero se recuerda constantemente la necesidad de la vida comunitaria. Por otra parte, solo la práctica de la libertad genera una mayor libertad, por lo que cualquier sistema autoritario es incompatible con el anarquismo. Por lo tanto, se rechaza dentro de la filosofía anarquista, tanto el individuo aislado, como el totalitarismo y toda forma autoritaria. Recordemos de nuevo a Bakunin: "Nada es más peligroso para la moral privada de hombre que el hábito del mando. El mejor hombre, el más inteligente, el más desinteresado, el más generoso, el más puro, se echará a perder siempre ante el mando. Hay dos sentimientos inherentes al poder que no dejan de producir nunca esta desmoralización: el desprecio de las masas populares y la exageración del mérito propio. El poder y el hábito de mando se convierten para los hombres, aun para los más inteligentes y virtuosos, en fuente de maldad intelectual y moral".

La libertad para el anarquismo, en definitiva, se realiza en la vida social. Otros conceptos para ejercerla en su plenitud son la solidaridad, el apoyo mutuo y el contrato libre.
De nuevo Bakunin:
"Yo no soy verdaderamente libre más que cuanto todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres. La libertad es, al contrario, su condición necesaria y su confirmación. Yo no llego a ser verdaderamente libre más que a través de la libertad de los otros, de manera que cuanto más numerosos sean los hombres libres que me rodean y más profunda y amplia su libertad, más lo será la mía. Es, al contrario, la esclavitud de los hombres lo que pone una barrera a mi libertad; o, lo que es lo mismo, su animalidad es una negación de mi humanidad. La libertad, pues, es cosa complejísima, y antes que nada eminentemente social, ya que solamente en sociedad, y dentro de la más estrecha igualdad solidaria de cada uno para con todos, puede realizarse".
Adelantándose a lo estudiado tiempo después por la sicología social, Bakunin nos recuerda que
"cada hombre que conocéis y con el que os relacionáis, directa o indirectamente, determina vuestro ser más íntimo, contribuye a haceros lo que sois, a constituir vuestra propia personalidad".
La libertad implica, de forma obvia en el anarquismo, igualdad. Esa igualdad no es, por supuesto, uniformidad: es más, es la aceptación de la diversidad y de la complejidad lo que lleva a la negación de todo Estado. Frente a las propuestas liberales, formales y finalmente vacías, la libertad anarquista se realiza en función de los demás y de forma efectiva; nuestra autonomía implica a los otros, al igual que en un concierto en el que los músicos intentan sintonizar entre ellos sin que cada miembro pierda la libertad individual. La filosofía anarquista, como nos recordaba Herbert Read (Anarquía y orden), no es esencialista, no parte de ningún punto de partida; como se ha dicho anteriormente, la libertad en el ser humano es una condición posible de su existencia, sobre el individuo recae la responsabilidad de llevarla a cabo. Insistimos en lo pragmático de la filosofía anarquista. La elección de la libertad como parte fundamental de sus propuestas sitúan al anarquismo, con seguridad, como la más profunda y sólida de las teorías políticas modernas. Solo puede entenderse la idea de libertad en el anarquismo atendiendo a muchos otros conceptos: la igualdad, la pluralidad, la autonomía, la educación, la solidaridad como factor de cohesión social o el espacio público como diálogo y confrontación.

En este repaso somero por el concepto de la libertad en el anarquismo, mencionamos a Stirner, pero recordando su difícil acomodación a la filosofía ácrata. Su individualismo extremo, su exaltación de la libertad como una fuerza vital absoluta, le hace caer seguramente en cierto irracionalismo y le opone a la gran mayoría de los pensadores anarquistas; no obstante, su reivindicación de la soberanía individual y su lucha con toda abstracción y trascendencia, plasmadas en su espectacular obra El único y su propiedad, merecen ser siempre recordadas. Para las ideas anarquistas, al menos para la mayoría, por ser cautos, el ser humano es eminentemente social y solo en sociedad puede ser libre o esclavo, lo mismo que feliz o infeliz. El siempre pragmático Malatesta asegura: "Por consiguiente, en lugar de aspirar a una autonomía nominal e imposible, debe buscar las condiciones de su libertad y de su felicidad en el acuerdo con los demás hombres, modificando de acuerdo con ellos aquellas instituciones que no les convengan". La sociedad libertaria, huelga decirlo, es contingente y no resultado de ley natural alguna, resulta posible o no según lo decidan los seres humanos; Malatesta, lejos también de cualquier idealismo y parafraseando a Bakunin, "la libertad de un individuo halla, no el límite, sino el complemento en la libertad de los demás", considera ese aserto como una bella aspiración; no obstante, se recuerda la complejidad y pluralidad de la vida social, por lo que los gustos y necesidades de los demás suponen tantas veces una cortapisa a nuestros propios deseos. Se trata, no obstante, de una reivindicación de la necesidad de acuerdos mutuos y de la comprensión de los posibles conflictos y desilusiones que, sin duda, también existirían en una sociedad libertaria.
CapiVidal

19.2.15

México: Entre la narcocracia y la autoorganización del pueblo

Los partidos políticos y las elecciones antidemocráticas sólo sirven para legitimar a un Estado inútil y corrupto
El gobierno actual, con mayoría parlamentaria y conducción del Partido Revolucionario Institucional-PRI-, con buena presencia del Partido de la Revolución Democrática-PRD- y también del Partido Acción Nacional-PAN-; no es más que un rejunte de la burocracia que viene gobernando México desde el siglo XX.

   Los vínculos que el gobierno federal ha construido y mantenido con el crimen organizado y los cárteles de droga, corrompen a diario todos los estratos estatales, locales y regionales de gobierno. El Sistema Político Mexicano, en su totalidad, se encuentra inepto para satisfacer las demandas de la población.

   Actualmente viene floreciendo una “alternativa de izquierda” a cargo del Movimiento Regeneración Nacional-MORENA-, liderada por el ex candidato a presidente Andrés Manuel López Obrador (quien tiene vínculos directos con el ex alcalde de Iguala y máximo apuntado como responsable de la desaparición de los 43 normalistas, José Luis Abarca). Este partido político que nació allá por 2012 como un movimiento social, y que recién en julio de 2014 alcanzó el registro como partido político, cuenta con un programa de tendencia reformista para con las instituciones y de medidas que beneficiarían al pueblo, aunque no lograrían el cambio necesario.

   En este clima de descontento social, indignación, búsqueda de justicia y del inicio, posiblemente, de la transformación radical del sistema político por instituciones independientes más confiables y representativas de los derechos e intereses de las mayorías pobres, se abre el abanico de posibilidades, de las cuales el pueblo mexicano deberá optar por una.
Todos los partidos buscan lo mismo, llegar al poder político.

¿Partidos tradicionales, MORENA o la autoorganización?

 
   El hecho de optar por los partidos tradicionales o por el Movimiento Regeneración Nacional, permitirá la continuación del sistema de gobierno que ya muchos males le ha traído a la sociedad mexicana durante décadas. Todos los candidatos provienen de una casta burocratizada perteneciente al 1% más rico del mundo, y que de ninguna manera posee intenciones de cambio. 

   Ningún partido político logrará cambiar el rumbo de la historia. Ante ello, las clases bajas deben unirse. Las mayorías trabajadoras, los estudiantes y campesinos, deben aprehender las nutridas experiencias que brindan las cooperativas integrales de Chiapas; la comunidad de Charán -Michoacán-, la cual partió como una forma de autofedensa civil y que actualmente se rige bajo un Consejo Autónomo integrado por representantes de cada uno de los barrios que la conforman; y sobretodo de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas -MAREZ-, donde es “el pueblo en rebeldía quien manda y el gobierno quien obedece”, como bien lo indica su eslogan.

   En ellos, es la autogestión y la autoorganización quienes conducen la cotidianeidad de la gente. Ningún político, sino asambleas generales son las que determinan estrategias económicas para el desarrollo o aprueban leyes para la sociedad. Es allí, donde el gobierno estatal se vuelve obsoleto, y se visualiza perfectamente la capacidad propia que tienen los pueblos de autogobernarse.
La sociedad no necesita financiar costosas elecciones y mantener a millonarios políticos.

Esperanzas en el horizonte

 
 
   Desde la desaparición de los 43 normalistas en Ayotzinapa -Guerrero-, en México se respira un aire distinto. El pueblo, cansado de los crímenes organizados, de los carteles de droga que dominan regiones enteras, y de la renombrada ineficacia de un aparato estatal seriamente deteriorado, comienza a desarrollar alternativas autogestoras, de autoorganización, autodefensa civil y hasta componiendo una estructura propia de gobierno al servicio de las necesidades del conjunto poblacional.
   Estos métodos se desarrollan en un ambiente de acción directa sin intermediadores, sin gobierno dependiente de los tradicionales partidos burocratizados, ni militares extranjeros en territorio soberano. Estos últimos, quienes son utilizados por las fuerzas imperialistas (caso Estados Unidos y su "Operativo Rápido y furioso") y por el narcogobierno de Enrique Peña Nieto como pretexto de lucha contra el narcotráfico, con el fin evidente de reprimir, desaparecer, incinerar y, así, terminar con la oposición a su régimen.
   Las protestas, que ya llevan meses a raíz del caso de Ayotzinapa, y que se abanderan con el pedido de la aparición con vida de los 43 humildes jóvenes, dejan en evidencia que las instituciones del Estado lejos de servir para resolver los problemas cotidianos de la población, se posicionan férreamente al servicio de la inteligencia extranjera y los intereses de las empresas privadas.
De:
EliteALaSanjaBarbarieAlPoder

17.2.15

Cinco claves sobre la participación de las mujeres en territorio zapatista

¿Cómo están participando las mujeres en los distintos cargos del gobierno autónomo zapatista?
“No puede ser que los compañeros digan 'estamos luchando, aquí estamos haciendo la revolución' y sólo los compañeros están desempeñando todos los cargos y las compañeras ahí están en casa, eso no es una lucha para todos”. Quien habla no es una feminista griega, es Yolanda, promotora de educación del Municipio Autónomo Rebelde Zapatista La Paz.
Ahora que está en el candelero la participación de las mujeres en experimentos políticos como Podemos o Syriza puede ser inspirador volver la vista a un gobierno que desde sus inicios apostó por la participación de las mujeres mano a mano con los hombres. Mujeres de los cinco caracoles que han tenido cargos en la Junta del Buen Gobierno, como consejas municipales y autoridades locales, contestan desde su práctica en el cuaderno de texto de primer grado del curso La Libertad según l@s zapatistas. No son supermujeres, no son las mejores ni las más eficaces. Son las que están, elegidas o voluntarias. Tuvieron que aprender a espantar el miedo para gobernar. Y aún les queda camino por recorrer, pero en ello están.
Sus problemas son comunes a los que puede enfrentar una griega, pero con las singularidades de un contexto rural e indígena (triple discriminación) y de un Estado criminal como el mexicano. Compartimos cinco claves sobre su participación:
 
1. Obligarse a sí mismas y convertir en tarea colectiva la participación de las mujeres
    “Al principio no había mujeres en las Juntas de Buen Gobierno. No estábamos acostumbradas a realizar una actividad junto con los compañeros fuera de nuestro pueblo”.
    “Cuando se nombra a las compañeras no quieren aceptar, por más que les digas que hagan, nadie lo quiere hacer, sólo a veces una en la Junta o el Consejo”.
Las mujeres zapatistas no suelen ofrecerse como voluntarias para los cargos, especialmente fuera de sus comunidades.Y, sin embargo, “está equilibrado entre compañeras y compañeros. En total son 30 compañeras que son miembros de la Junta. Los municipios tienen 12 consejos, entonces son seis compas y seis compañeras. Así están los seis municipios”.
Si la mayoría de ellas participa es porque son elegidas, es un imperativo colectivo de la Junta de Buen Gobierno. “En las asambleas de la zona con la Junta y la CCRI [Comité Clandestino Revolucionario Indígena] también siempre se exige que haya participación de compañeras y eso tiene que ir como tarea. Cuando llegan los compañeros o compañeras al pueblo nos dicen que tenemos que nombrar compañeras para las tareas o trabajos donde las mujeres están participando”.
Si una mujer deja el cargo en la comunidad debe reponerla otra mujer. Imposible que haya mujeres que días después de ser electas renuncien a su cargo para que las suceda un hombre. La cuota de género como gesto electoral no es planteable en un Gobierno autónomo que no busca convencer a las mayorías sino sobrevivir dignamente.
Aunque la participación de las mujeres es alta, reconocen no es al 100% y se consideran corresponsables.
    “No sólo tenemos derechos, sino que también en nuestra lucha autónoma tenemos obligaciones, tenemos que cumplir también lo que decimos y hacer los trabajos como se debe”.
    “Nos estamos obligando a nosotras mismas a ver que sí tenemos que tomar un cargo”.
Al hablar también de su responsabilidad eligen colocarse en un rol activo como mujeres.


2. Cualquier persona puede tener un cargo, no tienes que ser la mejor
Una de las propuestas del zapatismo es que todas las personas tienen que aprender a gobernar, aunque no estén muy preparadas. Los puestos son transitorios, revocables y elegidos por la asamblea. Nadie es imprescindible, todos son revocables. Este sistema de participación ha permitido que mujeres analfabetas como la comandanta Ramona se transformasen en grandes estrategas.
La práctica es lo que ha permitido desbloquear el miedo inicial.
    “En los trabajos de las compañeras en los municipios muchas veces el problema que nos hemos encontrado es el miedo a no saber gobernar, a no saber cómo trabajar. Las compañeras se preocupan mucho de llevar bien sus cargos, pero no hay más que superarlo con la práctica. Así han pasado aprendiendo poco a poco con su participación”.
Para ser elegidas basta con que sean personas honestas, dicen. Aunque también admiten que los criterios de elección no siempre son políticamente correctos. “Las jóvenas son más elegidas que las casadas”, por eso se han encontrado con un desequilibro de edad, con jóvenas sin experiencia y que al casarse abandonan el cargo y están tomando nota.
    “Ahora los pueblos ya saben que no pueden nombrar muy jóvenes porque deben nombrar y elegir a compañeras que sean mayores de edad y con algo de experiencia”.
     
3. Generar confianza y acompañar para vencer el miedo a gobernar
“El temor de equivocarnos en los trabajos que nos tocan desempeñar o el miedo a que nuestros compañeros se burlen de nuestra participación” es una dificultad que muchas comparten. Además de obligarse a sí mismas y que las mujeres participen de ser una apuesta política del zapatismo, las compas demandan apoyo moral. “A veces dice la compañera 'no, es que no voy a poder, no sé escribir, no se leer, es que tengo pena de hablar'. Ahí le decimos a los compañeros y a otras compañeras que le animen, que le digan 'vas a entrar para aprender'. Estando ahí, en unos cuatro o cinco meses le vas agarrando a cómo hacer el trabajo, es cómo vas a ir participando'”.
El acompañamiento y el liderazgo compartido –o “colectivismo” como lo nombran algunas– es otra estrategia que ha funcionado.
    “Estábamos todavía nosotras en el periodo de la Junta cuando entró una compa que no sabía leer ni escribir, le ponemos atención, le mostramos lo que hacemos, le vamos enseñando lo poco que ella va a poder aprender, incluso empezó a escribir su nombre”.
    “A veces tenemos desánimo, no queremos tomar cargos porque sabemos que a lo mejor va a ser sola. Si me nombran yo sé que voy a ir en la Junta, pero me siento solita porque mi pueblo no va a ir conmigo y quién sabe si allá hay compañeras”. Para resolver eso, hay pueblos que se coordinan, “nombran dos compañeras en la comunidad y entonces se van las dos a hacer el trabajo”.
La forma de participar del gobierno autónomo favorece la inclusión de las mujeres. “Los puestos de la Junta de Buen Gobierno se van sustituyendo progresivamente. Empiezan a poner a gente que no sabe con gente que sabe y van aprendiendo. Tienen eso bien calculado para que en cada puesto haya un tiempo de aprendizaje, que no lleguen en blanco a algo que no saben, lo aprenden en la práctica”, me contaba la feminista mexicana Sylvia Marcos en una entrevista.


4. Reconocer y nombrar las situaciones de sexismo, inseguridad y hostigamiento
Hagan lo que hagan las mujeres políticas están en ojo de mira, su vida íntima se trae a colación para desprestigiarlas. La prensa está plagada de comentarios que desautorizan a las mujeres con cargos públicos por no ser buenas esposas, buenas madres, buenas políticas... A estos comentarios difamatorios hacia las mujeres las compas les llaman “chismes”.
    “Cuando una mujer se ausenta de su casa, de su comunidad, y trabaja con hombres puede ser mal vista por la comunidad. Se enfrentan a los llamados 'chismes'”.
Cuando son mujeres casadas y se trata de chismes relacionados con la infidelidad, el problema se considera mayor. Terminan abandonando el cargo. “¿Por qué las mujeres cuando cometen ese error no pueden continuar su trabajo y por qué los compas, aunque sea que se meten en problemas de este tipo pueden continuar su trabajo?”, se preguntan.
Pero en un contexto de impunidad y hostigamiento a las comunidades en resistencia, la inseguridad a la que se enfrenta una zapatista no tiene parangón. La movilidad en entornos rurales también es un problema añadido.
    “A veces salimos temprano de nuestras casas y a veces no encontramos carro, a veces llegamos tarde donde se hace el trabajo, pero no es por gusto sino por esa dificultad que tenemos. También a veces hay algunos hombres priístas que nos faltan el respeto como mujeres. Hemos encontrado borrachos en el camino, nos empiezan a molestar, a decir muchas cosas”.
Frente a esto, han articulado estrategias de acompañamiento en algunos casos. En otros no. “Nos hemos arriesgado, porque es un riesgo que tienes como mujer”. Nombrarlo abiertamente, aunque no sea con el calificativo de sexismo, es un gran paso.
 
5. Los cuidados como responsabilidad colectiva para que las mujeres ejerzan su libertad
“No puedo compañeros, es que están muy chiquitos mis hijitos. Quiero hacer el trabajo, pero no puedo”, dicen las compañeras. Ser madre es uno de los principales obstáculos que enuncian. Los trabajos de cuidados en casa no se reparten con sus compañeros ni con los hijos. Es la división sexual del trabajo y las responsabilidades ¿Nos suena? Pero, ojo, estamos hablando de familias muy numerosas y de un entorno campesino, de un trabajo doméstico de alto rendimiento.
En algunos núcleos familiares las mujeres se enfrentan además con la hostilidad de sus propios compañeros: las reprochan que no están cumpliendo con sus tareas, sospechan cuando se ausentan y las amenazan con irse con otra si no vuelven al redil, cuentan.
Para transformar esta desigualdad han conceptualizado derechos básicos. Basiquísimos. El capítulo tres de la Ley Revolucionaria de las Mujeres estipula que las mujeres tienen derecho a decidir el número de hijos que pueden tener y cuidar. Para ello se han puesto en marcha políticas de planificación familiar desde dentro, para que valoren “cuántos hijos pueden cuidar y no tener hijos cada año”.
En el 96 se amplió la ley revolucionaria de las mujeres: “La mujer tiene derecho a ser apoyada por el esposo cuando ella va a hacer trabajo para la organización. Cuando la mujer va a las reuniones, el hombre debe cuidar y alimentará los hijos y atenderá el hogar”, dice un artículo. Cuidar como imperativo colectivo para los hombres, pero ¿cómo se hace seguimiento de puertas para dentro?
“¿Cómo podemos cambiar si los compañeros no saben todavía tortear, no saben todavía poner el maíz, lavar su ropa? La educación tiene que ser dentro de la casa”, reconocen. Aunque haberlos haylos. Según cuentan, sí hay compañeros que han transformado su aptitud (nuevas generaciones, principalmente) porque en su casa han recibido una socialización de género diferente.
En algunas comunidades también se han dado experiencias de colectivización del cuidado de los hijos para apoyar a las mujeres con cargos. “Hubo pueblos que se organizaron para apoyar a sus autoridades. Cuando quedan niños, les dan tostada. Pero hay pueblos que todavía no hacen eso, no hay organización, no les importa si tiene hijos la compañera que se fue... Falta organizar a los pueblos para que así podamos hacer bien el trabajo”.
Autor: Soraya González Guerrero Fuente: Diagonal

4.2.15

(Libro)El pensamiento crítico de Nuestra América y los desafíos del siglo XXI

La presente obra (en tres tomos) tiene su origen en el XIII Simposio Internacional sobre Pensamiento Filosófico Latinoamericano, desarrollado en el Centro de Convenciones Simón Bolívar de la ciudad de Santa Clara, Cuba en junio de 2012. Este evento tiene una rica trayectoria de 26 años que lo han llevado a convertirse en un prestigioso foro de discusión y debate de las distintas expresiones del discurso crítico y praxis latinoamericanos, donde no sólo se reflexiona sobre las complejas cuestiones histórico-filosóficas, epistemológicas y metodológicas, sino también sobre las complejas problemáticas globales y concretas que tributan a campos diversos del quehacer intelectual que tienen como objeto de estudio la peculiaridad nuestroamericana o el sistema de relaciones de dicha peculiaridad con las propuestas discursivas críticas provenientes de otras latitudes.
El compromiso orgánico de la comunidad intelectual crítica que participa en nuestros eventos con la emancipación nuestroamericana y las alternativas más diversas frente al capitalismo mundial neoliberal depredador y excluyente, representa una continuidad enriquecedora de la vocación humanista y desalienadora que ha tipificado las expresiones más auténticas de la tradición discursiva latinoamericana. La conciencia intelectual crítica con participación renovada, que cada dos años acude a nuestra convocatoria, ha asumido en tiempos difíciles y complejos una alta responsabilidad académica y ética. En medio de los cantos de sirena del “fin de la Historia”, de la supuesta muerte definitiva del marxismo y de los metarrelatos emancipatorios, de la expansión de las modas postmodernas de la última década del siglo XX, los Simposios de Pensamiento Filosófico Latinoamericano de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, en Santa Clara, se convirtieron en trincheras de ideas y resistencia frente al pensamiento único de los centros de poder de capitalismo-imperialismo contemporáneo.
Esperando sea un documento en el que se compartan ideas y sirva para formar sociedades críticas en Nuestra América. 

30.1.15

Eduardo Galeano, un hombre hermoso

En mayo de 2013 me enteré que don Eduardo Galeano iba a estar en Chicago, en dos presentaciones; una en el Museo de Historia y otra en el Museo Nacional de Arte Mexicano. Estaba de gira por Estados Unidos presentando su libro Los Hijos de los Días. Compré dos entradas e invité a mi hermana para que fuera conmigo, asistimos a la presentación que tuvo en el Museo de Nacional de Arte Mexicano.
Ahí estaba programado que su conversación fuera con Elena Poniatowska, y ella misma le entregara el Premio Elena Poniatowska, por impulsar la literatura en español, pero estaba enferma en esos días y fue una escritora peruana –Marie Arana- la que tomó su lugar.
Llegamos y colas y colas de personas esperaban afuera a que abrieran la puerta del salón, para mi sorpresa me encontré con varios de los líderes comunitarios que a cada rato salen en televisión y en los medios de información radiales y escritos, muchos líderes de migrantes indocumentados que encabezan las manifestaciones, que viajan seguido a La Casa Blanca y son quienes tienen las luces de los medios de comunicación en las palmas de sus manos.
Estaban ahí bien trajeados lo cual me sorprendió: con mocasines, sus corbatas y sus sacos, y conversaban con un lenguaje que no utilizan cuando están con la comunidad indocumentada, ahí estaban de eruditos, de intelectuales con un garbo de superioridad, con ese desazón que existe en quienes compiten constantemente entre ellos para demostrar quién es mejor, quién tiene más, que se codeaban con otros profesionales y catedráticos de universidades.
Muchos me conocen y fingieron no haberme visto aunque yo desde donde estaba los saludé, pocos respondieron a mi saludo. Yo no iba disfrazada de nada, soy Ilka en todos lados y mi léxico es el mismo, tampoco varía mi forma de vestir.
Pululaban los artistas: pintores, escritores, poetas, cantores. No estaban ahí con su característico estilo bohemio, al contrario con un ego que los distinguía. A varios conozco y me han alabado cuando me encuentran en eventos comunitarios y en manifestaciones, pero también cuando quise saludarlos se sintieron incómodos y algunos porque se vieron obligados hicieron un gesto a duras penas, otros me ignoraron completamente.
Yo estaba ahí con mi pantalón de lona, -de los dos que tengo ya desteñidos- mi único par de botas y mi morralito cruzado sobre el hombro.
Estaban ahí copetudos que lideran las organizaciones culturales de latinoamericanos en la ciudad. Conozco a varios y ahí hasta los ademanes cambiaron, las gesticulación cuando hablaban era distinta. Un aire de supremacía los envolvía. Yo en todos lados soy mil usos, no oculto lo que soy. Ellos ahí eran académicos, cultos, ninguno humano, humilde, sencillo como se muestran en otros lugares donde la luz del foco los ilumina. Se preguntaron seguramente: ¿qué hace una limpiadora de casas aquí entre la crema y la nata de los intelectuales latinoamericanos de la ciudad? Imagino, no sé, sus expresiones faciales decían tanto.
Fue una sensación agridulce para mí, un despertar. Siempre, debido a mi condición de paria desde mi infancia, por haber crecido invisible desarrollé un instinto que me permite ver las segundas intenciones en las personas a kilómetros de distancia, por lo general no me equivoco. No me voy con la primera finta, no me convencen las sonrisas dulces ni las palabras bonitas a la primera. He vivido las diferencias cuando alguien se me acerca con labias por mi oficio de escritora y poeta y también la forma en que me discriminan por mi oficio de limpiadora de casas. Aquella tarde confirmé que la mayoría de líderes están ahí porque es una excelente oportunidad para obtener contactos, ascensos, para ganar nombre a costillas de nosotros los parias, de nosotros los indocumentados.
Gente que tiene sus gafetes que la acreditan como VIP (abreviatura en inglés, very important person). Dueños de librerías latinoamericanas, imprentas y revistas. Promotores culturales con organizaciones registradas como “sin fines de lucro” que gracias a los donativos de varias instituciones y empresas que confían en su trabajo, compran sus carros del año y agrandan sus negocios personales y compran y compran casas que rentan para beneficio personal. Esos que son alabados por los medios de comunicación de sus países de origen, salen en primera plana como el orgullo latinoamericano que logró el sueño americano. Siguiente paso: un cargo político en el gobierno de su país de origen, la mayoría se va de cónsul…, o se tiran a cargos de gobierno del Estado.
Sentí un nudo en la garganta lleno de sal, una decepción, una frustración como indocumentada que soy, pronto se me quitó cuando vi aparecer a don Eduardo Galeano acompañado de la escritora con quien iba a tener la charla. Y lloré cuando lo vi. Modesto, su forma de vestir como la de cualquier mortal, y me sentí representada totalmente, tenía una tranquilidad en su mirada y esa honestidad de quienes no disimulan, con una luz interior que iluminaba el salón.
Estaba un poco engripado y cansado pero leyó durante cuarenta y cinco minutos varios relatos de Los Hijos de los Días. Luego conversó algunos minutos con la escritora que también le entregó el Premio y se disculpó, dijo que no se sentía bien y que prefería retirarse. Yo lo entendí pero la mayoría no, se sintieron desairados, cómo era posible que se pusieron sus mejores galas para verlo y que él solo les diera una hora de tiempo, siendo ellos los meros encopetados de la comunidad intelectual latinoamericana en el Estado. No pude evitar reír cuando vi sus rostros.
Don Eduardo no necesitó vestirse de lino ni de fantasía para demostrar su calidad humana, su sola mirada llena de calor el alma. Sus letras hablan por sí mismas.
Dijo que no podía firmar autógrafos y que disculpáramos pero que en realidad no se sentía bien, y les cayó peor porque llevaban docenas de libros para que don Eduardo se los firmara. Comenzamos a salir mientras él se retiraba por otra puerta, ya me había alejado unos cincuenta metros del salón cuando le dije a mi hermana que me espera porque tenía que decirle algo, ¿a quién? Preguntó. A don Eduardo, y la dejé ahí y comencé a caminar entre el tumulto de personas que salía, me costó llegar de nuevo a la entrada del salón y justo se acercaba él con varios encargados de seguridad que lo custodiaban, gente lo rodeaba, observándolo sin decirle nada, le tomaban fotografías.
No le grité, no alcé la voz, pero cuando pasó frente a mí le dije con toda mi alma: qué hombre tan hermoso. Ya había avanzado y se detuvo, retrocedió y me buscó entre las personas, yo lo miraba directo a los ojos y él miró directo a los míos, me puso una mano en uno de mis brazos y me dijo unas palabras que guardo para la intimidad de mi alma, hasta el día en que me muera. Fue cuestión de segundos, pero el tiempo se detuvo para mí en ese instante. Supo a cabalidad por qué le dije que era hermoso. No me contestó por cortesía, me habló su corazón.
Me di la vuelta y me fui, mi hermana me esperaba unos pasos atrás y me preguntó: Negra, qué te dijo, desde que eras niña que no veía esa luz en tus ojos ni esa carita de alegría. Me dio por llorar. Ella condujo atravesando toda la ciudad y yo lloraba viendo por la ventana del automóvil el mayo de primavera que se llenaba de cerezos.
Así fue como conocí a don Eduardo Galeano y así fue como desperté a la realidad de los que utilizan a los indocumentados como comodín para alcanzar beneficios personales. No me sorprende ser discriminada, es por eso que mi maestría en la universidad de la vida es de discriminación y racismo.
Su relato –o micro cuento- Los Nadies, relata mi vida completa y la de mis padres, la de mis ancestros. La de mi arrabal.
Escribo para los nadies como yo, para los de periferia, para los de alcantarilla, para los del estigma de la indocumentación. Para mis hermanos de las barriadas obreras que nunca me leerán porque no saben leer ni escribir. Para ellos escribo, en representación. Es mi privilegio.
* Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.
Enero 10 de 2015.
Estados Unidos.

4.12.14

"Leo y comparto" de Eduardo Galeano. Sobre Ayotzinapa

Los huérfanos de la tragedia de Ayotzinapa no están solos en la porfiada búsqueda de sus queridos perdidos en el caos de los basurales incendiados y las fosas cargadas de restos humanos.
Los acompañan las voces solidarias y su cálida presencia en todo el mapa de México y más allá, incluyendo las canchas de futbol donde hay jugadores que festejan sus goles dibujando con los dedos, en el aire, la cifra 43, que rinde homenaje a los desaparecidos.
Mientras tanto, el presidente Peña Nieto, recién regresado de China, advertía que esperaba no tener que hacer uso de la fuerza, en tono de amenaza.
Además, el presidente condenó la violencia y otros actos abominables cometidos por los que no respetan la ley ni el orden, aunque no aclaró que esos maleducados podrían ser útiles en la fabricación de discursos amenazantes.
El presidente y su esposa, laGaviota por su nombre artístico, practican la sordera de lo que no les gusta escuchar y disfrutan la soledad del poder.
Muy certera ha sido la sentencia del Tribunal Permanente de los Pueblos, pronunciada al cabo de tres años de sesiones y miles de testimonios: En este reino de la impunidad hay homicidios sin asesinos, torturas sin torturadores y violencia sexual sin abusadores.
En el mismo sentido, se pronunció el manifiesto de los representantes de la cultura mexicana, que advirtieron:Los gobernantes han perdido el control del miedo; la furia que han desencadenado se está volviendo contra ellos.
Desde San Cristóbal de Las Casas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional dice lo suyo: Es terrible y maravilloso que los pobres que aspiran a ser maestros se hayan convertido en los mejores profesores, con la fuerza de su dolor convertido en rabia digna, para que México y el mundo despierten y pregunten y cuestionen.