7.1.13

La guerrilla: Vencer o Morir

Por: Rubén González Sandoval

“Son estos muertos que traigo cargando
Los que me obligan a perderme en la noche”
“La Barranca” (Aguilera, 1997)

La percepción de las personas que se integran a los grupos guerrilleros y sobre el sincretismo del significado de la muerte – así como su destino aún en vida – cuando por las circunstancias que los rodean optan por la vía armada, es un tema nebuloso cuya discusión es poco abordada, lo que resulta insuficiente para los analistas de la realidad social que no sin ciertas dificultades intentan descubrir la lógica de un país el cual desde la óptica que se le miré está lacerado.

Resumen:

Algunos de los grupos armados visibles en México y Latinoamérica como el EPR, ERPI, EZLN y las FARC, abordan con una marcada distancia y sin profundidad el tema de la muerte, ya sea como consigna política o bien – sin que tampoco el vocablo marque su discurso – desde la reflexión guerrillera pueda ser solo un recurso retórico, en tanto que en términos vivenciales estas agrupaciones se aferran con inconmensurable entusiasmo a la vida.

“Muerto de Bala”

Se necesita valor y convicción para integrarse a un grupo armado de características guerrilleras-revolucionarias, en ese proceso de adaptación debiesen de estar consolidadas las convicciones ideológicas que te permitan una conciliación, en lo que se pudiese incluir la conceptualización de la muerte, la cual en la realidad es una de las posibilidades más cercanas, aunque esta aceptación no es un acto mecánico ni de voluntad, la actitud filosófica que puedan invocar será uno de los bálsamos que les conduzca a su admisión, sin que se tenga por objetivo crear una especie de martirologio.

Uno de los más visibles personajes de la guerrilla contemporánea en México, identificado en la sociedad y medios de comunicación como “Sub Comandante Insurgente Marcos”, conocido por su habilidad retórica y como vocero del denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), declaró – entre otros enunciados – a una pregunta del periodista Carlos Loret de Mola, en su noticiero – cuya entrevista se extiende por 52 minutos – si pensaban aún en la vía armada:“…nosotros sabemos que es la guerra, el dolor, la muerte, lo que cuesta…” (Loret, 2006, min.: 19:20)

“Saber” que “es” la muerte podría ser un exceso y nos remitirá a pensar que es necesario experimentarla y es atribuible que en el caso de estas agrupaciones, la caída (léase como “muerte”) de un compañero en combate les lleva proponerse que su ausencia es un acercamiento más que suficiente para saber sobre la muerte, pero que no terminan de morir con su deceso físico, ya que para el discurso que intenta un especie de Tanatología guerrillera, se les recuerda e invoca en consignas y proclamas que intentan mantenerlos en la lucha tales como:

“Vestido de verde Olivo
Políticamente vivo
No has muerto
No has muerto Camarada
Tu muerte será vengada” (sicum dixit)

“Por los compañeros caídos
Ni un minuto de silencio
Toda una vida de lucha” (sicum dixit)

Se podría conjeturar que para los integrantes de la guerrilla, morir en combate es una “muerte natural” por lo cual no habría “gloria” u “honor” en no culminar su vida en un combate con el enemigo de clase; O por lo menos así lo presentan en una declaración que hace el mismo Sub comandante Insurgente Marcos en la etapa final de la entrevista a la que nos referimos líneas arriba a pregunta del entrevistador:

“¿Cómo se imagina Marcos el “Final de Marcos”? […] Muerto con el pasamontañas […] Muerto de bala” (ibídem, min.:46:30)

El tema se encuentra culturalmente sumergido en las veredas de la clandestinidad, no se responde por si sola a la pregunta ¿Cuál es el significado y el significante de la muerte para la guerrilla?; la duda propone que sean los mismos grupos los que puedan dar luz de lo que acontece, sin embargo sortear la trampas del deductivismo – fomentado por la lógica de la discreción de la lucha armada – nos llevará a otro campo que es comprometer una hipótesis que les interprete desde sus declaraciones públicas.

Dejar de ser

Es una epopeya de carácter filosófico que se remonta a la antigua Grecia sobre lo que “es” y “no es”, que propondría al seno de los grupos armados discutir el carácter de la vida y de la muerte, cuyas connotaciones metafísicas contienen extensas disertaciones, sin embargo es visible – y no un absurdo – que el materialismo y ateísmo predominen en la guerrilla, lo que no implica un distanciamiento del sincretismo de este tratado de la muerte.

Al respecto en el documental producido por el Canal 6 de Julio, titulado “Habla el ERPI” – en referencia al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente – quien se presenta como Coronel Cuauhtémoc, expresa: “Nosotros los guerrilleros nos morimos, pero también los que votan mueren” (Canal 6 de Julio, s.f.) y en este enunciado existe una trascendencia fundamental debido a que la alianza ideológica que asumieron al integrarse a la agrupación los privilegia en el núcleo de la guerrilla para evocarlos y de este modo “mantenerlos vivos”.

Y su presunta inmortalización no únicamente trasciende los núcleos guerrilleros, sino que al no querer olvidarlos se proponen recuperarlos incluso en sus nombres de batalla, columnas guerrilleras, células o sus a propios descendientes sean llamados con los nombres de héroes guerrilleros o algunos otros que hagan referencia a estos.

Este dicho lo relata Aleida Gallangos, en el documental “Trazando Aleida” (Burkhard, s.f.) del cual ella es protagonista, en donde nos narra que al ser separados ella y su hermano de sus padres que militaban en la desaparecida “Liga comunista 23 de septiembre”, fueron entregados a familias adoptivas diferentes y reseña que su nombre “Aleida” es en distinción a la hija y tributo al histórico, Ernesto Guevara de la Serna, en tanto que su hermano “Lucio Antonio”, alaba al mítico guerrillero mexicano Lucio Cabañas Barrientos.

Por otro lado a los milicianos muertos se les invoca con el nombre genérico de “los caídos en combate”, en tanto que esos otros caídos – los que votan como lo indica el sedicente Coronel Cuauhtémoc – no están acuerpados más que el discurso de las cifras o de algunas organizaciones; Si bien no se conoce las circunstancias en que acontecieron las muertes, las agrupaciones guerrilleras se auto proponen mantenerlos vivos ya como consigna, ya como argumento y motivo para continuar la lucha político-militar, la muerte es una premisa válida que en el grupo armado le permite a los caídos seguir siendo.

El temor a los fantasmas

Ahora bien el llamado Ejército Popular Revolucionario (EPR), cuya historia y raíces nos debiesen de remitir a un extenso listado de “caídos”, ha logrado que esta suerte de martirologio resuene en las altas oficinas de gobierno – considerados los enemigos visibles de su lucha de clases – cuyos representantes en su ineptitud o con su complacencia propiciaron la muerte de sus detractores políticos elevándolos a un destino de mártires.

La afirmación anterior tal cual se puede reconocer en la primera aparición pública de la agrupación retratada en el documental “EPR retorno a las armas”, producción del Canal 6 de Julio, en el cual el único orador guerrillero en el templete que se instaló para recordar la masacre de campesinos ocurrida en el vado de Aguas Blancas del estado de Guerrero mismo que consigna: “Estamos aquí para rendir un homenaje a los compañeros caídos” (Canal 6 de julio, s.f.).

Y aunque no se lo propongan este tipo de agrupaciones se forjan una imagen de “salvacionistas”, que como último recurso en el imaginario colectivo son la opción para la tan ansiada liberación nacional – aunque este concepto sea debatible con respecto a lo que signifique – tal es el dicho que se recupera en el mismo documental del EPR en donde un habitante de origen michoacano exclama: “Si nos van a matar de hambre mejor que nos maten a balazos” (Ibídem, 2001). A lo que sigue como una invocación común que transitaba en el movimiento social del año 2006 en la ciudad de Oaxaca ante la incesante beligerancia de grupos “para-policíacos” se cuestionaban en el imaginario ¿En dónde está la guerrilla?

Esta descripción emic que debiese de ensayarse desde el interior de las agrupaciones armadas, con respecto al tema de la muerte no culmina con la frase que ha plasmado en sus últimos comunicados el propio EPR: “Vencer o morir”, se entendería que esta etiqueta es el inicio de un problema cuyo significante es más complejo que las reflexiones que se hacen con respecto a sus tácticas de guerra y de la justicia, diseñadas desde la coyuntura política, para adentrarse en los claroscuros guerrilleros que están dispuestos (hipotéticamente) a morir.

“La caída del Guerrero”

En esta misma conexión de fragmentos que abordan la importancia de la muerte en las filas de la guerrilla, a título personal quien firma como Gabriel Ángel, inscrito como miembro de las llamadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un esfuerzo literario titulado “La luna del Forense” reseña de modo novelado la importancia de la muerte en el episodio que nombra “La Caída del Guerrero” a saber:

Sé lo que piensa, Jefe. Pero acuérdese de una cosa: los revolucionarios nunca mueren, aunque destrocen sus cuerpos”. Romaña quedó mudo. El argumento había sido contundente. Anibal agregó: “Nuestra tarea es contribuir a mantener en alto la moral de los muchachos […] Había muerto como caían los guerreros, combatiendo. Había ganado el derecho a la eternidad. (Àngel, 1997, pp 36-37)

La simbología de la muerte que representa una posibilidad en el periplo guerrillero (y no solo lingüístico y/o semiótico) y tener claridad sobre el tema debiese de ser una meta que nos permita acercarnos desde una óptica distinta a lo que acontece con este apartado social del México Contemporáneo, debido a que el interés sobre estas agrupaciones se centra principalmente en los niveles de beligerancia y posibilidades de cumplir con sus objetivos político – militares.

El trato que se le da al concepto – la muerte – es abordado con una relevancia inapreciable, sin que esto signifique que a lo que aquí se nombró como “Tanatología Guerrillera” pueda ser o no objeto de reflexión, en tanto que la posibilidad del olvido y repudio por parte de las masas oprimidas por las cuales justifican su existencia – la de los guerrilleros – pudiese ser un síntoma de la muerte colectiva de un grupo que decidió hacer la guerra en nombre del pueblo.

A pesar de los riesgos que significa integrarse a un grupo guerrillero, la posibilidad de morir para ellos es una oportunidad de prolongar la lucha, aún más si los escritos de estos grupos suelen ser provocadores los cuales portan una bandera visible y poco atendida: la guerrilla se adhiere a la vida y eso también es una premisa revolucionaria.

Contacto: tupaoaxaca@gmail.com
Facebook: Rubén Tupa

Glosario:
Emic: Se entiende generalmente emic como el punto de vista del nativo

Etic: Se entiende por etic como el punto de vista del extranjero

Martirologio: Es un catálogo de mártires y santos de la Iglesia Católica ordenados según la fecha de celebración de sus fiestas

Metafísica: Deriva del griego μεταφυσική, que significa “más allá de la naturaleza”

Sincretismo: Es un intento de conciliar doctrinas distintas. Comúnmente se entiende que estas uniones no guardan una coherencia sustancial.

Sicum dixit: Es una conjugación en latín del verbo "decir"
“según dijo”.

Tanatología: La Tanatología es una disciplina integral que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos


Referencias Bibliográficas y/o documentales:

Aguilera J.M. (1997). Los muertos. [La barranca] (La Tempestad) [CD] México. BMG-Ariola.

Loret C., Mayo/2006. Carlos entrevista al Subcomandante Marcos/ recuperado 29 de diciembre de 2012, en línea: http://www.youtube.com/watch?v=irLRvbI3qpc

/52 minutos.

Canal 6 de Julio A.C, (s.f.) Habla el ERPI [DVD] México, Canal 6 de Julio A.C.

Canal 6 de Julio A.C, (s.f.) EPR retorno a las armas [DVD] México, Canal 6 de Julio A.C.

Burkhard C., (s.f.) Trazando Aleida, [DVD] México, Prisma Films/ IMCINE / FOPROCINE

Angel G. (1997) La caída del Guerrero. Gabriel Ángel, La Luna del forense, pp.36-37. Santa Fe de Bogotá Colombia, Ed. Magdalena Internacional.

Romero, G./ Recuperado el 01 enero de 2013, Ejército Popular Revolucionario, Cuartoscuro. en línea: http://aristeguinoticias.com/2711/mexico/epr-y-erpi-se-rearma-con-lanzacohetes-marina


Bibliografía:

Oikión V. & García M.E. (2008) Movimientos armados en México, siglo XX, (colección debates) Zamora Michoacán, México. El Colegio de Michoacán / CIESAS

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